Cuando el frío desciende a la tierra inundando las frentes de invierno, se reflejan las almas marchitas a través de los pálidos cuerpos. Y hay un algo de pena insondable en los ojos sin lumbre del cielo; las largas miradas se pierden en la nada sin fe de los sueños.

Juan Ramón Jiménez, Las tardes de enero 

(Fuente: hastalaraiz)


Pienso en ti muy despacio, como si te dibujara dentro de mí y quedaras allí grabado. Quisiera tener la certeza de que te voy a ver mañana y pasado mañana y siempre en una cadena ininterrumpida de días; que podré mirarte lentamente aunque ya me sé cada rinconcito de tu rostro; que nada entre nosotros ha sido provisional o un accidente.

El recado, Elena Poniatowska  (via hachedesilencio)

(Fuente: warmdintherays)